El piloto de Ezeiza Claudio Kohler tuvo un fin de semana brillante en el TC Pista que coronó con su primera victoria, con el plus de ser de punta a punta, en la categoría con la Dodge preparada por el JP Racing en el autódromo Hermanos Emiliozzi de Olavarría, en el marco de la segunda fecha de la Copa de Plata y 13ª del certamen. Kohler fue escoltado por el juninense Mariano Ponce de León (Ford) y el marplatense Adrián Oubiña (Ford), mientras que el banfileño y compañero en el JP, Pedrito Gentile, arribó cuarto con Chevrolet y Leonel Sotro fue 12º con Ford. “Estoy muy feliz porque fue un triunfo que estuvimos esperando mucho, porque desde hace varias carreras que estábamos entre los diez primeros y no llegábamos a la victoria. Quedaba ahí en la puerta del triunfo. En Trelew estaba ganando la serie más rápida y la suerte no me acompañó pese a que fui décimo. Siento como que esta vez la suerte estuvo conmigo y sumado a lo bien que anduvo la Dodge el fin de semana, con un buen resultado de movida el viernes, el éxito del sábado y la final del domingo, resultó una excelente carrera. Además, Olavarría es un circuito que me sienta bien porque allí había ganado el año pasado en el TC Mouras, así que valió la pena todo mi esfuerzo y el del equipo por haber logrado esta alegría”, remarcó, en diálogo con este medio. El piloto de 28 años, que se ubica tercero en la tabla de la Copa de Plata a 8 unidades de Mauro Giallombardo, contó además que los cambios que le hicieron al auto no fueron muchos, salvo en la parte aerodinámica y en la geometría en la parte trasera, al tiempo que consideró que la clave estuvo en “saber administrar la potencia y en mantener el nivel mostrado el viernes y el sábado”. No obstante, emocionado expresó: “Este triunfo es para mi gente de Ezeiza, gané la carrera que tenía que ganar, porque después de la clasificación del sábado me di cuenta que este auto puede ser campeón y que tenemos las mismas posibilidades que el líder. Nos ilusionamos mucho y eso está bueno porque a la próxima carrera voy a ir con toda la fe y trabajaremos para que se dé el mismo resultado que en Olavarría. Quedan mucho puntos en juego y sé que estoy en condiciones de ser campeón”. Sobre su compañero de equipo, Pedrito Gentile, Kohler detalló: “Sé que me quiere dar una mano con buena intención, pero eso no significa que va a perjudicar a otros pilotos porque no somos de arruinar a los demás ni de malintencionados, sino más bien que él a veces me ayuda en las curvas a la hora de la succión para las rectas, en las estrategias de las clasificaciones, lo mismo que en las series, como ocurrió en Trelew. El JP Racing necesitaba estas alegrías porque a nivel Turismo Carretera no está pasando por un buen momento, los resultados son magros y el hecho de que Pedro y yo le demos este empujoncito anímico a todos los muchachos del team, es algo que me gratifica y me motiva para seguir aspirando a más”.