Una frentista de la calle Lacarra, de la localidad de Canning, calificó de "vergonzosa" el estado de su calle, en la intersección con Paunero, a pesar de que paga por zona residencial.
La bronca destilaba a través de las redes sociales donde los vecinos ironizaban lamentando sus dificultades para ir a trabajar, llevar sus hijos a la escuela o ir al médico.
Otros optaron por la ironía para reflejar una situación demasiado penosa. "Vengan a conocer Sol de Oro, la Venecia del municipio", comentar que "cualquier semejanza con un chiquero es mera coincidencia", o que "pocos tienen la suerte de tener casa frente al mar".