En diálogo con este medio, reconoció que el móvil policial llegó a los cuatro minutos de haber solicitado la asistencia médica y la denuncia policial al 911, pero la ambulancia nunca apareció, a pesar de que a cuatro cuadras de allí está ubicado el hospital Santamarina.
En una tabla de planchar
Federico tranquilizó como pudo al herido, mientras solicitaba a los vecinos que llamaran a un médico. Al no llegar la ambulancia y tras discutir con los efectivos que no querían moverlo del lugar, los convencieron de trasladarlo al Policlínico para que lo atiendan.
La camilla fue improvisada con una tabla de planchar, lo cargaron en la caja de la patrulla policial y lo llevaron al centro asistencial, donde ayer continuaba internado, fuera de peligro, pero con una complicación pulmonar producto de los traumatismos sufridos, la bala en su cuerpo y sin poder mover un brazo.
El hecho y la actitud comprometida de Federico fue ampliamente difundida y destacada en las redes sociales, donde se exigía a las autoridades actuar en consecuencia para garantizar la seguridad de los ciudadanos.