En este sentido, Arregui pidió tranquilidad ya que el Gasolero transita el buen camino pero queda un pequeño tramo para la confirmación: "Vamos muy bien y lo importante es no perder los estribos. Sé que es un momento único e irrepetible, pero no conseguimos nada aún, cuando se decrete el ascenso y nos digan que ya estamos en la A, ahí sí vamos a caer todos. Por ahora solo queda dar lo mejor".
A su vez, describió el mensaje que el entrenador le baja al plantel: "Rezza siempre recalca que si llegamos hasta acá es por algo y si estamos tan cerca es porque hicimos las cosas bien. Este es el mismo equipo que ascendió de la B Metro al Nacional, con la misma filosofía y la misma postura dentro de la cancha. El mantener la identidad fue fundamental para que lleguemos a un punto espectacular en este momento".
El gran salto
El ex mediocampista de Berazategui aún no puede creer lo que está viviendo, ya que hace un año y medio estaba jugando en la Primera C y en pocos días podría convertirse en jugador de Primera División: "De la ansiedad no puedo dormir y pienso en todo lo que se logró en tanto tiempo. A fines de 2013 no me imaginaba este presente, sufría la crisis institucional en otro equipo, y ahora estoy a punto de alcanzar la gloria. El fútbol da revancha y sin dudas voy a caer cuando ascendamos, por ahora la seguimos luchando".
Respecto de los once que Rezza pondría ante el Tatengue, habrá cuatro bajas: el volante Fernando Brandán por expulsión, el mediocampista Cristian Quiñónez por lesión y los atacantes Luis López, quien debe una fecha de suspensión y Javier Grbec por una dolencia.
Recién mañana, cuando arriben a Santa Fe de la Veracruz, Rezza analizará a sus reemplazantes, las posibilidades de nombres y sistemas son varias.