Accesos a unidades sanitarias o a escuelas son algunos ejemplos de esta lamentable realidad de un distrito donde el pavimento avanza lentamente, y las pocas obras que se realizaron desde hace dos años, ya están destruidas, debido a la mala calidad con que se ejecutaron.
Esteban Echeverría aún cuenta con el 60 por ciento de calles de tierra.
Por ello, exigen al gobierno de Esteban Echeverría que destine recursos al arreglo de los pavimentos, a motonivelar o a rellenar y no destine recursos a la organización de grandes eventos culturales.
En ese sentido, algunos ironizan en que se preocupan por construir reductores de velocidad -que tendría un costo de 5.000 pesos cada uno-, como si las calles fueran una pista de carreras, cuando los pozos ya obligan a recorrerlas lentamente.
Alto, peligro
La calle Gamarra, entre Independencia y San Martín los vecinos juegan al shenga con los cajones de verdulería, a fin de alertar a los conductores del peligro que significa parar por allí.
Por dicha arteria circulan dos líneas de colectivos, la 165 y la 501, como también camiones, que muchas veces por pretender esquivar el bache se suben peligrosamente a la vereda.
"Van a terminar matando a alguien", expresó indignada Cecilia Sombra, al salir de la sala de primeros auxilios que está allí.
Sandra comentó, por su parte, que "además de las dos líneas de colectivos, muchos camiones se atraviesan de mano sin ver quien viene".
En tanto, otra vecina de la zona, recordó que días atrás un automóvil casi atropella a una madre y a su hijo por querer esquivar este pozo.
Sin salida
Cecilia Sombra agregó que en su barrio El Zaizar todas las calles de tierra son "intransitables". Las únicas calles por donde circula el patrullero, ambulancias o remises, son las que fueron rellenadas por los propios vecinos.
El resto de las cuadras tampoco tiene veredas. Un situación similar se vivió en Las Colinas, Monte Grande Sur, donde los propios vecinos construyeron calles y veredas.
En Transradio, en la localidad de 9 de Abril, las calles quedan tapadas por el agua con cada lluvia. Uno de esos casos es Moreno, donde se encuentra la EP Nº 10, por lo que además reclaman la construcción de desagües pluviales.
La opinión de los vecinos es que cada vez quedan "menos calles en condiciones" y que "lo triste es que no vemos al municipio reparando los baches".
La Escuela 23 de El Jagüel todavía carece de acceso pavimentado, a pesar de que la totalidad de los concejales solicitara al Ejecutivo que asfalte la calle Terrarosa, que tampoco tiene veredas.i