El piloto sureño Leo Gil se impuso en la primera fecha de este año, que la categoría llevó a efecto en el autódromo Roberto José Mouras de La Plata. Tanto él como su hermano, son continuadores de la pasión fierrera de su padre, que cuatro décadas atrás, preparaba algunos autos de competición y también conducía su Fiat 600. Así fue como su hermano menor a la temprana edad de 17 años comenzó a correr con las clásicas bolitas y luego se sumó Leo a la misma categoría y hoy, en el taller familiar, se preparan otros seis autos y también cuentan con un For para el TC Platense y un Fiat 1 Standard Mejorado. Es oportuno señalar que en el año 2006, Leo ya ganó el campeonato de ese año en Fiat 600 Lanús, debido a que compitió todo el año con continuidad y que por tener tantos trabajos a su cargo, se complican las posibilidades de ser un protagonista más. Sobre el tema, expresó: “La idea es correr todo este año, para tener posibilidades de pelear el campeonato, sin dejar de lado la atención que se merece la gente que nos confía la preparación de sus autos. No es fácil, en esta última carrera a mi auto lo terminé de armar el sábado por la mañana, de manera que no estaba seguro de poder competir hasta último momento. Felizmente todo salió bien, tuve una linda lucha con Coria, un amigo que ya lleva unos cuatro años en la actividad y me pude imponer sin inconvenientes, en una carrera donde ambos la disfrutamos mucho. De ahora en más, será cuestión de tratar de sumar y tener la continuidad necesaria. Antes no me importaba más que querer ganar. Ahora ya soy más calculador, trato de divertirme, pasarla bien junto a nuestro grupo y compartir el asadito.” Sobre el Fiat 1 informó: “Mi hermano el 1ro. de mayo pondrá en pisa ese auto, con el que trabajé todo el verano, en realidad tenía pensado correrlo yo, pero por una cuestión de presupuesto, decidí cederlo a mi hermano. Nos encontramos muy felices de poder disfrutar de esta actividad y también, a la vez, muy agradecidos a mi padre por ser quien nos inculcó en este mundo de los fierros, a la gente que nos da una gran mano con sus auspicios, a mi novia, a mi grupo familiar, a todos mis amigos que nos acompañan, que conforman un grupo como de 20 personas, a toda la gente que me da una mano para todos los autos que atendemos y especialmente a todos los pilotos que nos brindan su confianza en mi trabajo de preparación”.