Aunque la historia no cambió demasiado pues, ayer por la noche, Visconti dejó en claro que no todos los artilleros son egoístas. Tras un pelotazo del arquero Díaz, el ex Rafaela se la dejó servida a Bevacqua para que él mismo se encargue de meter un zurdazo que Griffo tuvo que ir a buscar al fondo de su arco.
El descuento llegó al toque gracias a Emanuel Morales quien, facturando un inexistente penal provocado por una mano fantasma que vio únicamente el árbitro Paletta, generó que el cotejo se detenga nuevamente por barras locales que se subieron al alambrado.
Los Andes pasó a defender con cinco hombres y pudo capitalizar a domicilio tres puntos que le permite respirar un poco a su flaco promedio. Eso sí, sobre el final el Milrayitas sufrió de lo lindo por un corner del Funebrero y por los puños cerrados que volaron por parte de ambos conjuntos. Bochornoso final.