Monte Grande le dio la bienvenida a dos personajes que aman los chicos y los grandes: Piñón Fijo y Carlitos Balá. En el Día del Niño, más de 32 mil personas se acercaron para festejar a lo grande con música, juegos y mucha alegría. El primero en aparecer en escena fue Piñón con su banda y desde ese momento el Campo Amat no paró de saltar y cantar cada uno de sus temas.
El público llegaba de distintas localidades para compartir un momento único, los más grandes traían recuerdos y los más chicos, chupete en mano, se vestían con vinchitas y banderas de todos colores. Patricia Castro, oriunda de Mar del Plata, llegó con su hija para agradecerle a Carlitos tanto amor y enseñanzas de cuando sus papás la llevaban a verlo hace mucho tiempo atrás. Milagros y Juan tienen 3 y 5 años y cuenta su mamá, entre risas, que aprendieron a lavarse los dientes con la canción de Piñón.
La baja sensación térmica no se sintió entre los espectadores, que a lo largo de la tarde cantaron sin parar. No faltó nada: el famoso “chu chua”, los gestitos de idea y la infaltable pregunta de Carlitos: “¿qué gusto tiene la sal?”.