02 de marzo 2012 - 00:00
Lucchetti, molesto por su situación contractual
EL ARQUERO INDICO QUE AUN NO SE HABLA DE SU RENOVACION
A 17 años de arribar de su Luján de Cuyo natal a la pensión de Banfield, el ciclo del guardameta mendocino Christian Lucchetti en el club se encuentra en un momento delicado tras romper el silencio y referirse a su situación contractual.
Lucchetti, de 33 años, con cierto malestar e incertidumbre, señaló: “Lo lógico hubiera sido hablar sobre la renovación con los dirigentes antes de comenzar el torneo. Estoy con la cabeza en poder volver, en poder sacar a Banfield de esta situación delicada, más pensando en lo que va a ser a futuro. Porque si no hacemos una buena campaña este semestre lo vamos a sufrir mucho el año próximo”.
El Laucha no se sentó a dialogar con la dirigencia para tratar su delicada situación y no habló sobre su renovación y sobre el tema amplió: “Tuve ofertas para irme y decidí quedarme. Pero si no nos juntamos con los dirigentes lo más probable es que no siga después de junio, cuando venza mi contrato”.
Con el dolor que le causa la posibilidad de dejar Banfield, club en el que salió campeón y logró varios ascenso, sostuvo: “Durante todo este tiempo, luego de haber sido jugador de inferiores, de vivir en la pensión, de todas las que pasé, me merecía otro trato, sentí que me faltaron al respeto”.
Lucchetti, quien tiene una buena relación con el hincha de Banfield, descartó tener que realizar una penosa salida y buscará llegar a un arreglo: “Con la gente, con el hincha me voy a ir de la mejor manera o seguiré, todavía no lo sé. Pero si me tengo que ir me voy a ir de la mejor manera”.
Asimismo, también habló de otros temas, como el pobre presente de Banfield y a la salida de Jorge Da Silva como técnico y dijo: “El problema que tenemos hoy es que habrá que lograr que siga ganando, eso es lo más importante. En cuanto a Da Silva , me parece una gran persona; que encabezó un grupo de trabajo muy transparente. Habían tomado la decisión una semana antes, la revieron porque los jugadores les pedimos que se quedaran. La decisión de irse ya la tenían tomada”.
En la misma senda, el Laucha apuntó: “Son decisiones personales y respetables. Siempre te duele que se vaya un técnico, pero está claro que los únicos que pueden sacar a Banfield de esta situación somos nosotros. El problema más grande era no poder levantar los partidos, siempre que nos hacían un gol terminábamos, recibiendo 2 o 3 más. La desesperación por ir a buscar el partido hacia que termináramos goleados”.