25 de agosto 2015 - 10:50
Luchan por la segunda fundación del barrio Garay de San José
El sistema cloacal del complejo habitacional ubicado en el límite de Almirante Brown y Quilmes está colapsado. La contaminación expone a las 500 familias residentes a un altísimo riesgo sanitario.
Vecinos exigieron que se escuchen sus reclamos y se implementen urgentes soluciones.
Hace 20 años se levantaba el barrio Garay en San José, partido de Almirante Brown, y con él la esperanza de las 500 familias que veían poder concretar el sueño de la casa propia. Hoy, vivir allí, se ha transformado en un calvario, con una cloaca a cielo abierto, basurales y recurrentes anegamientos.

El riesgo sanitario al que están expuestos sus habitantes es altísimo. Las cloacas desbordan en las cámaras sépticas de cada departamento y por todas las calles corren aguas servidas. El olor nauseabundo es permanente y se incrementa con el calor.


Además, la supuesta planta depuradora, una enorme laguna inmersa en medio del complejo, adonde llegan todos los desechos del barrios, está llena de pastizales, también se desborda con cada lluvia. El sistema de aireación que tenía parece abandonado. Para colmo, estos residuos los vuelca en un arroyo cercano.


"Pasan los años y en lugar de avanzar, retrocedemos", es el sentimiento que comparte los residentes, que también se quejan de las nulas gestiones de los administradores, los que sí se encargan de cobrar las expensas, que muchos se niegan a pagar ante la falta de contraprestaciones.


Garay, de tierra y sucia

Llegar al barrio no es difícil. El pavimento de la avenida Eva Perón y de la calle Lules te llevan al principal acceso del complejo, la amplia calle Juan de Garay, donde empiezan los problemas: es de tierra, se anega por falta de zanjeo, y está llena de basura.

Arminio Leguizamón y Julio Horisberger,dos jubilados que llevan la voz cantante en el barrio en pos de lograr un cambio, recibieron a este medio y guiaron la recorrida por este postergado rincón de Almirante Brown, que los funcionarios municipales parecen desconocer.


Rosa Stroat, una de las primeras vecinas, sentenció: "el barrio está estancado, la red cloacal está obstruida, no tenemos barrendero y las bocas de tormenta están rotas".

Muchos se ven obligadas a contratar un camión atmosférico para destapar las cámaras de sus casas, a razón de $ 800 por cada servicio.

La irregularidades no sólo parten del lado de las autoridades, en el barrio pueden apreciarse que muchos vecinos han invadido el espacio público, construyendo garages en medio de la calle y las veredas, o explotando parte de las viviendas como comercios.



Problemas de salud

En tanto, Sandra Paiva, que vive en la Manzana 4, comentó que su hijo sufre diarrea y vómitos, hecho que atribuye a esta lamentable situación y a la falta de agua de red. Es que el barrio es provisto por un tanque que toma agua de pozo.


Por ello, ella camina un par de cuadras para traer bidones con agua de AySA, otros optan por comprar agua mineral. Ese es otro reclamo desoído, presentado hace años y refrendado por 400 firmas.

"El barrio Garay ha quedado la buena de Dios, los administradores no hacen nada por mejorar nuestra situación y el gobierno de Almirante Brown no atiende nuestros reclamos", enfatizó Julio Horisberger, que también preside el Centro de Jubilados "15 de julio".

Posible emate


Otra de las alertas que se encendieron en el barrio Garay fue la noticia del posible remate de una de las propiedades por falta de pago de las expensas. Se trataría de uno de los departamentos de la Manzana 4.

El temor se funda en que son muchos los que no las están pagando porque no reciben ninguna clase de contraprestación por parte de los administradores, que "no le rinden cuenta a nadie" del manejo de estos recursos.