El escultor Carlos Kuziw logra dar vida a clavos, arandelas, tornillos y bulones, representando principalmente a distintas escenas del tango: bailarines, cantantes o músicos. A través de sus obras, la mayoría de ellas miniaturas, el artista transmite una gran expresividad. También ha realizado esculturas de mayor envergadura, como el arquero y el samurai que se ven en la foto, o personajes cinematográficos. “Me gusta hacer mucho a los depredadores de las películas, pero éstos los hago por placer y no los vendo. Las esculturas que a mí me gustan las hago en los descansos, fuera de las seriadas”, concluye Kuziw, quien anhela poder residir algún día en el Sur de nuestro país.