17 de diciembre 2010 - 00:00
“Ni una gota”
En medio del Camino Negro, los habitantes del asentamiento, exponían las penurias que sufren a causa de la precaria infraestructura urbana con que cuentan. “Desde el lunes que en nuestras casas no sale ni una gota de agua y tenemos que ir a buscarla a cinco cuadras a otro barrio que cuenta con el servicio”, dijo angustiada una madre con su hijo en brazos, para luego exponer a los gastos que debía afrontar para comprar los bidones de agua mineral. La desconfianza era el común denominador de quienes participaban de la protesta: “Porque le vamos a creer ahora. Antes nos habían dicho que iban a enviarnos cuatro o cinco camiones por día y nunca lo hicieron; nos dijeron que iban a reforzar los transformadores y actualmente estamos sin energía eléctrica”, enumeraba uno de los hombres. También denunciaron que un funcionario municipal los había amenazado con no enviarle más camiones de agua si no levantaban el corte.