Alrededor de tres mil niños y adolescentes de instituciones parroquiales y colegios de Almirante Brown, Esteban Echeverría, Ezeiza, Presidente Perón, San Vicente y Lomas, recorrieron los 14 kilómetros que separan la Catedral lomense y la parroquia Nuestra Señora de Luján de Longchamps.
La tradicional muestra de fe comenzó a las 10.40 bajo un cielo gris, luego de que el obispo Jorge Lugones impartiera la bendición a todos los asistentes. Durante la caminata se contaron historias, se entonaron cantos y se rezó el Rosario misionero, por cada uno de los continentes.
Además, con sus banderas, estandartes y gorros, con sus bombos y redoblantes, los peregrinos tiñeron de color y contagiaron su alegría la mañana del sábado, mientras recorrían el trayecto utilizando un carril de la avenida Hipólito Yrigoyen.
La marcha concluyó con una misa multitudinaria -a la que se sumaron muchos padres, catequistas y docentes- en el predio aledaño al templo de Longchamps. La celebración eucarística fue presidida por monseñor Lugones, quien estuvo acompañado en el altar por el párroco del lugar, presbítero Gustavo Medina, y los sacerdotes que acompañaron a la peregrinación.
Durante su homilía, el prelado lomense invitó a los chicos a que dejarse conducir por Jesús, el buen pastor, que es "la puerta a una vida nueva".
"Jesús nos conoce a cada uno de nosotros y nos llama por el nombre. Él quiere regalarnos la gracia de su amistad y la vida", enfatizó.
A tono con el último documento emitido por el Episcopado, Lugones hizo referencia al versículo que expresa que "el ladrón viene a robar, matar y destruir".
El prelado exhortó a los presentes a "salir" a compartir la vida y la amistad de Jesús con todos los que nos rodean. Rogó especialmente por los niños sin familia, por los jóvenes que sufren adicciones, por los padres sin trabajo, por las familias sin techo.
Finalmente, Lugones desafío a cada uno de los peregrinos a duplicar la cantidad de participantes. "Si ustedes traen a un amigo o primo que hoy no vino, yo los voy a acompañar durante toda la peregrinación". También aprovechó la oportunidad para reclamarle a los sacerdotes que acompañen a sus comunidades.
Gesto solidarioPor su parte, los responsables del evento, destacaron la convocatoria y la respuesta solidaria de la gente, que acercó alimentos no perecederos para los comedores comunitarios de la diócesis.
También agradecieron las muestras de apoyo de los vecinos que salieron a saludar a los chicos y la colaboración recibida de parte de la Policía y de las municipalidades de Lomas y Brown para concretar el operativo de tránsito a lo largo de todo el trayecto.