Una enorme preocupación causa entre las autoridades y los vecinos de Ezeiza las frecuentes picadas sobre la autopista Ezeiza-Cañuelas, donde imprudentes motociclistas circulan a 300 kilómetros por hora, poniendo en riesgo su vida y la de los otros automovilistas que utilizan esa vía. Gendarmería Nacional vienen realizando operativos y ha secuestrado 36 motos de alta cilindrada en lo que va del año. En los videos que los propios motociclistas suben a Internet para dejar constancia de sus hazañas, puede verse el alto riesgo que generan al circular a esas velocidades, zigzagueando entre los autos, inclusive por la banquina. De acuerdo a lo informado por Gendarmería, la zona crítica está entre el peaje de Tristán Suárez y la rotonda de Cañuelas, donde el último fin de semana largo secuestraron 8 motos de alta gama a personas que corrían picadas. Además labraron 82 actas de infracción de tránsito y retuvieron 65 licencias de conducir. La intención de las autoridades es intensificar los operativos de control y ofrecer su colaboración para que esta vía “no se convierta en una pista de carreras”.
Multas
Según trascendió, por orden del juez administrativo de Infracciones, Abel Irazu, a los motociclistas que fueron interceptados se les retiró la licencia y podrían quedar inhabilitados por hasta seis meses para conducir. Además, las motos quedarían secuestradas por 30 días y se les impondrían multas de entre 3 y 4 mil pesos por no respetar la velocidad máxima. Sin embargo, para muchos el valor de estas multas no parece significativo, teniendo en cuenta que la cotización de estas motos, de tipo Grand Prix -entre 600 y 1.000 centímetros cúbicos de cilindrada, y más de 180 caballos de fuerza-, ronda los 20 mil dólares. Al margen de ello, algunos de los “pilotos” usan trajes de carreras, cuyo costo oscila los 1.500 dólares. Desde la fuerza señalaron que en general los conductores son jóvenes y que en lugar de ir a un autódromo prefieren correr acá porque “les da más adrenalina”.
Compromiso comunal
El secretario de Seguridad de Ezeiza, Roberto Laino, subrayó que “estamos muy preocupado por lo que pasa con las picadas, y a pesar de que no tenemos jurisdicción en la autopista, no miramos para otro lado, no somos ajenos”. “Nos comunicamos con la concesionaria y con Gendarmería para ofrecer nuestra colaboración en lo que hiciera falta para erradicar estas picadas y evitar que la ruta se convierta en una pista de carrera”, añadió el funcionario. Laino calificó a estas motos como “un misil, un arma” que ponen en riesgo la vida de miles de vecinos que circulan a diario por esta vía.