18 de marzo 2011 - 00:00
Notifican desalojo a 221 feriantes de la Ribera
El desalojo de puesteros se impone para el saneamiento de la cuenca del Riachuelo.
Dos días antes de que la Corte Suprema de Justicia recriminara a los gobierno nacional, provincial y porteño por la imprecisión de las respuestas sobre las tareas de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, el municipio de Lomas de Zamora envió actas de desalojo a 221 puesteros de la feria de la Ribera Sur. Con el propósito de dar cumplimiento al fallo judicial del máximo tribunal y de liberar el Camino de la Sirga, la comuna realizó estas intimaciones, con participación de efectivos de la Comisaría 10ª, y concretó inspecciones en industrias y comercios radicados en la zona. Con las recientes notificaciones, ya son 2.265 las cédulas entregadas a los comerciantes de la feria, conforme al cronograma de planificación que lleva adelante la comuna. Cabe recordar que en enero de este año se concretó el desalojo de varias de las viviendas instaladas sobre los márgenes de estos ríos.
Quejas de vecinos
En tanto, los vecinos de Villa Lamadrid y miembros del Foro Hídrico lomense volvieron a quejarse del funcionamiento de esta feria durante cinco días a la semana, ya que obstaculiza uno de los dos accesos que tiene el barrio, por lo que esperan que al concretarse el desalojo se resuelva su problema. Sin embargo, recordaron que el traslado de los feriantes se hace “muy lento” para continuar con las obras de pavimentación, por lo que temen que vuelva a repetirse este fenómeno.
Más problemas
Este no es el único padecimiento que sufren y aseguran que ellos viven en un “barrio postergado y olvidado” por el gobierno del intendente Martín Insaurralde. El estado de las calles es calamitoso y provoca serias dificultades en el tránsito y a los peatones y la falta de desagües es otro de los aspectos que los afecta. Así, precisaron que en Tabaré y Virgilio se ha formado un “cráter” de dos metros de diámetro, además de haber adoquines sueltos, que reduce a una mano la circulación y provoca fuertes demoras para llegar a Puente La Noria. Otro de los puntos traumáticos es la esquina de Virgilio e Iguazú, donde la calzada está “totalmente rota y continuamente con agua por la falta de desagües”, lo que provoca que transeúntes sean “bañados” cuando pasa algún automóvil, o sufran accidentes al caminar por veredas mojadas y embarradas.