Tres bebés prematuros, con menos de un mes de vida y con peso inferior al kilo, fueron operados ayer de un defecto congénito del corazón en el hospital provincial “Alberto Eurnekián”, en Ezeiza, por el equipo de cardiocirugía infantil del hospital de alta complejidad “El Cruce”.
Las cirugías fueron realizadas con éxito a Milagros de 28 días de vida y 720 gramos de peso, Nicolás de 21 días y 950 gramos y Martina de 25 días y 970 gramos. Los tres presentaban una cardiopatía congénita llamada ductus arterioso persistente.
Cuando nacieron, ninguno de los bebés superaba las 28 semanas de gestación. Hoy se encuentran bien, recuperándose de la intervención en el sector de neonatología donde permanecerán hasta que superen los 2 kilos de peso.
El ductus arterioso persistente es la persistencia de un conducto que conecta la aorta y la arteria pulmonar, que sirve para la circulación en la vida fetal. Cuando el paciente nace, por aumento de la presión de oxígeno y cambio en las resistencias pulmonares y sistémicas, el ductus tiende a cerrarse entre las 24 y 48 horas posteriores. En el prematuro, por diferentes factores, esto no ocurre y hay que cerrarlo mediante una operación.
El ministro bonaerense de Salud, Alejandro Collia, felicitó al equipo que intervino en las tres operaciones y sostuvo que “con el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas pudimos fortalecer las neonatologías, incorporar recursos humanos y el equipamiento hospitalario para hacer esta clase de cirugías”.