Los ministerios bonaerenses de Salud y de Seguridad pusieron en marcha un plan para advertir a las eventuales víctimas de accidentes de tránsito sobre la actividad de organizaciones ilícitas que se aprovechan de ellas, popularmente conocidas como “los caranchos”.
Habrá una campaña de difusión masiva para advertir sobre los riesgos de firmar poderes o autorizaciones para formular reclamos económicos por accidentes a favor de abogados que no conocen.
Los ministerios, con la colaboración del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, abrirán oficinas orientadoras en los hospitales. A tal efecto, las autoridades respectivas firmaron hoy un convenio.
“Vamos a crear espacios específicos en cada hospital provincial para que los colegios de abogados puedan difundir las prácticas de abuso de estas organizaciones que lo único que buscan es obtener un rédito económico a partir de la desgracia ajena”, explicó el ministro provincial de Salud, Alejandro Collia.
Se estima que en el país unas 8.000 personas mueren al año por colisiones vehiculares y más de 20.000 resultan heridas. Tal como se ve en la película de Pablo Trapero, “Carancho”, muchas de las víctimas o sus familiares son sorprendidos y presionados en salas de espera o comisarías por personas que buscan “adueñarse” del caso y obtener el patrocinio del afectado para luego quedarse con el rédito económico que pudiera derivar del juicio.