15 de marzo 2011 - 00:00
Puesteros desalojados exigen ser “legalizados”
Vendedores ambulantes de la estación ferroviaria de Lomas de Zamora concretarán hoy una olla popular en reclamo de poder volver a trabajar en el lugar. El gobierno asegura que no negociará bajo presión
Puesteros desalojadosexigen ser “legalizados”
Una fuerte protesta protagonizaron el viernes pasado y hoy organizarán una olla popular quienes poseían puestos en la estación Lomas de Zamora, a fin de exigir al gobierno municipal -que los desalojó hace unos 10 días-, que los “legalice” y vuelva a permitirles trabajar en el lugar. La manifestación, custodiada por efectivos de la Policía y Gendarmería, mantuvo un corte de calle durante varias horas, provocando serios inconvenientes a los pasajeros que pretendían tomar algún colectivo de las varias líneas que circulan por allí. Para hoy está prevista la instalación de carpas y una olla popular en la intersección de República Siria y Laprida -frente a la estación-, aunque aseguraron que dejarán libre la circulación vehicular para evitar inconvenientes a los vecinos. El problema, que no deja de ser un signo de la pobreza y las dificultades para insertarse en el mercado laboral formal, plantea varias aristas, ya que pasajeros de la Línea Roca y la Cámara de Comercio e Industria de Lomas de Zamora aprobaron la medida municipal, unos porque se liberó el espacio público y otros por la competencia desleal que les representa.
Sin presión
Voceros del Ejecutivo lomense señalaron que “el municipio no negociará bajo presión” por lo que exhortaron a los vendedores ambulantes a abandonar toda medida de fuerza para poder sentarse a dialogar. Tras recalcar que los puestos instalados eran “ilegales”, adelantaron que a los desalojados se les ofrecerá lugares en algunas de las ferias reglamentadas y controladas por la comuna. “No queremos subsidios, no queremos planes sociales, sólo queremos trabajar”, rezaba una de las pancartas que portaba uno de los manifestantes, en alusión a una supuesta oferta oficial de un subsidio de 2.000 pesos por tres meses y la posibilidad de trabajar en una feria franca. La situación afecta a unos 25 puestos, instalados en el puente peatonal y en las inmediaciones de la estación, alguno de ellos desde hace más de 15 años.