Hace tiempo que no sucedía, pero ayer por la mañana usuarios de la Línea General Roca (LGR) que abordan el tren en Temperley debieron soportar olores nauseabundos, producto de la quema de residuos en la caja de un camión. “Hacía años que no sucedía esto, antes lo hacían detrás de los baños, pero esto pone en riesgo nuestra salud”, comentó un pasajero.