La madrugada del crimen, relató la mujer, Márquez la agredió durante toda la noche: la arrastró de los cabellos por la casa, le pegó cachetazos y la violó en reiteradas oportunidades.Después la asfixió, sabiendo que ella tenía asma, le apuntó con el arma reglamentaria por todo el cuerpo y finalmente colocó la pistola en la cabeza de su hija.
En el fallo, el TOC absolvió a la mujer mediante la eximente de la "legítima defensa" fundada en la violencia de género a la que había sido sometida por su esposo durante el matrimonio y en la noche del evento, cuando lo mató.
El Tribunal de Casación, al confirmar esa sentencia, señaló que "ignorar la violencia de género preexistente y profesionalmente acreditada" en la causa, que permite "comprender los hechos que dan origen a los trágicos sucesos" que terminaron con la muerte de Márquez, llevaría como "consecuencia directa la negación del sufrimiento físico y psicológico de la mujer" y resulta "contrario a la normativa constitucional".