El encuentro contó con una amplia convocatoria que incluyó a docentes, representantes de centros de estudiantes, auxiliares, autoridades judiciales y representantes de las fuerzas de seguridad, promoviendo un espacio de diálogo para entender el impacto que estos hechos generan en la comunidad. Durante la jornada, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, enfatizó que estas acciones no son simples bromas, sino delitos que movilizan recursos críticos del Estado. Por su parte, el intendente Gastón Granados subrayó la necesidad de que el ambiente escolar sea, ante todo, un lugar de paz y aprendizaje.