Así, a través de la Dirección de Inspección General, Espectáculos Públicos y REBA, el municipio puso en funcionamiento el nuevo sistema de registro de transacciones a nivel local.
A partir de su implementación, las casas o agencias de empeño y comercios de ventas de antigüedades deberán contar con un libro de actas en donde conste la procedencia de los artículos y los datos del vendedor.
Aunque el sistema permitirá ejercer cierto control sobre el mercado, también puede fomentar la búsqueda de canales alternativos, como Internet.
El sistema se establecerá a través de un registro permanente en el que constarán los datos del proveedor del artículo al comercio, así como su domicilio y fotocopias de la primera y segunda página del documento nacional de identidad.
Además, se adjuntará una declaración jurada de puño y letra en la que el vendedor asegure ser el legítimo poseedor de los objetos que vende o empeña.
La medida busca orientar las transacciones que aún no obtienen regulación y que puedan favorecer la compra de artículos de origen ilegal.