Secuestros express, robos violentos con fatal desenlace y tiroteos a plena luz del día, fueron los hechos que volvieron a refrescarnos que la inseguridad es un problema irresuelto y que sigue al tope de las preocupaciones de los ciudadanos.
Los gobiernos municipales han instalado cámaras, centros de monitoreo, adquirieron móviles para reforzar el patrullaje en los barrios, y cuentan con efectivos de Gendarmería Nacional para realizar operativos. Sin embargo, todo parece insuficiente a la hora de controlar la delincuencia.
Ante esta situación, hubo marchas para exigir mayores medidas de seguridad en barrios y alrededores de las escuelas, aunque también hay vecinos comenzaron a reunirse para ver cómo resuelven este problema.