De esta manera, Salerno le puso punto final a 35 años de trayectoria como automovilista, ya que ahora estará al frente de la Escudería FE, en honor a su hijo Eugenio - quien se recupera de un accidente sufrido en 2010 - con los pilotos sub 23 Ignacio Julián (primer deserción en el Super TC 2000), su hijo Alessandro (sexto en la Fiat Abarth) y Facundo Chapur, que no tuvo suerte en el TC 2000.
"Podría haber terminado mucho más adelante la final del Super TC 2000, ya que en un momento iba décimo para entrar noveno, pero el desparramo de autos antes que entrara el pace car hizo que varios nos quedáramos afuera y se rompieran algunas partes", evaluó el sureño.
Más allá del tropiezo en la carrera, Salerno se mostró feliz cómo vivió el final de su carrera: "La despedida fue espectacular porque todos los pilotos me vinieron a saludar y me trajeron una torta de agasajo por mi retiro, me pedían que no me fuera", expresó el lomense en diálogo con este medio.
Nuevo desafío
A su vez, el experimentado piloto contó cómo será su trabajo en la escudería FE, nuevo desafío para Salerno: "Cuando tomé la decisión de retirarme, pensé en convocar a tres jóvenes pilotos para tener un equipo competitivo y que trate de ir lo mejor posible en cada carrera", detalló.
A su vez, señaló que este proyecto sirve como motivación para la recuperación de su hijo: "Empezamos a armar el equipo para darle fuerzas a Euge y para ayudarnos a nosotros a salir adelante. Nos grabamos en los buzos y en los cascos su cara para tenerlo presente y que nos acompañe a todos lados, él nos da fuerzas a todos".
Por su parte Ignacio Julián, piloto del equipo FE, dio sus imprecisiones en este nuevo equipo: "Me encanta ser parte de este equipo, en donde lo humano es lo primero. Es muy especial porque lo lidera alguien de mucha experiencia como el Tano Salerno que me está enseñando muchísimo Le agradezco que haya confiado en mí", aseguró.i