Es muy común escuchar que las "tres patas" de un proyecto futbolístico deben estar unidas al ciento por ciento para que todo cierre de acuerdo a lo soñado o proyectado. El Azul está en el camino, sin dudas. Después de aquel arranque arrollador de tres victorias en fila, le siguió una racha de igual cantidad de empates que sólo en el hincha logró despertar ciertas dudas. En el "adentro" todo siguió igual, y la prueba fehaciente es que viene de cargarse a los dos "cucos" de la Zona B, San Miguel y Atlas respectivamente, lo que lo depositó en el primer escalón de la tabla junto al Trueno Verde y, si gana su partido pendiente mañana ante Liniers, también a su vencido del último sábado.