Cada inscripto recibió una remera identificatoria que fue de uso obligatorio durante la competencia, y un número de corredor. En la prueba competitiva de 10K, los participantes llevaron, además, un chip especial para controlar el tiempo de la prueba.
La Maratón Canning 10K apunta directamente a satisfacer la necesidad de deporte y recreación del niño, el adolescente y el adulto, acercándoles la posibilidad de participar activamente en la práctica de actividad física al aire libre, promoviendo la socialización e integración, en tanto transmite los valores de la sana competencia.