Serias denuncias plantearon vecinos de Esteban Echeverría respecto a deficiencias en el servicio de atención del hospital municipal Santamarina de Monte Grande, donde en algunos casos ni siquiera fueron atendidos y en otros sí lo hicieron fue gracias a la intervención de una autoridad policial. Por ello, exigieron al gobierno de Fernando Gray que tome a la Salud como “una prioridad” de gestión. Luego de haber vivido una odisea con su nieto, quien había sido atacado por un grupo de delincuentes, Graciela Aloe criticó duramente a la administración comunal al señalar que “en Echeverría parece que necesitás tener un padrino para que te atiendan en el hospital”. Eso fue lo que tuvo que hacer ella para que los médicos revisaran a Jonathan, de 17 años, que presentaba lesiones graves y había comenzado a vomitar sangre. “Llegamos a la guardia del Santamarina y nadie quiso atenderlo, era desesperante ver que nadie hacía nada. Después llamé al comisario de la Primera de Monte Grande, Angel Fernández, y él logró que finalmente lo revisaran. Esta situación no puede continuar. No es posible que haya que tener un padrino para recibir atención médica”, subrayó la mujer en diálogo con este medio. Asimismo, precisó que en la Comisaría 1° quedó registrada la denuncia por la agresión recibida por Jonathan, quien al salir del colegio, un grupo de jóvenes lo interceptó en la calle Dorrego y Rojas, donde comenzaron a golpearlo hasta tirarlo al piso, y luego le aplicaron patadas, para finalmente robarle el celular.