Llegó a Lomas como el refuerzo de mayor jerarquía del combo de los “nuevos” y con la premisa de traer goles. Pero Pablo Solchaga no tuvo un tramo inicial auspicioso y con el correr de los juegos, y sin mostrar ni siquiera los más mínimos signos de contundencia, fue perdiendo su condición inicial de titular indiscutido. Pero el último sábado, ante el líder Defensores, el “Pato”, no dejó pasar la chance de jugar unos minutos y marcó el gol del empate, el primero de su historia con la camiseta milrayitas. “Sí, obviamente. Lo tomé como una descarga, un alivio. Uno sabe que cuando lo fueron a buscar, en el arranque de la temporada, lo hicieron para que haga goles. Y como venía mal, con el pie cambiado, me sentía en deuda con todos, con los dirigentes, mi compañeros y la gente. Igual, esto no quiere decir que a partir de ahora ya haya cumplido, pero seguramente estaré mucho más aliviado”, nos dijo el rubio delantero. Cuando se lo consultó sobre los motivos, las causas de una campaña personal muy floja que recién tuvo el sábado en el Bajo Núñez su primera sonrisa, Solchaga remarcó que “yo creo que pasa todo por una cuestión de confianza. Como en las primeras fechas no se me dieron las cosas y el equipo, en el que había centrada una gran expectativa, no tuvo el arranque esperado, uno fue perdiendo en todos los otros sentidos. Ojalá, este gol sea el punto de partida tanto en lo personal como en lo grupal”. Claro que, de todas maneras, el equipo que ahora conduce Néstor Ferraresi, arrastra una serie de catorce fechas sin conocer la victoria y ahora se vienen dos encuentros, Acassuso y Tristán Suárez, en el Gallardón. “Nos está costando mucho de local. Creo que por el clima que genera el hincha que está ansioso con razón, pero en esta oportunidad tenemos que mostrar personalidad para sacar adelante los dos partidos que se vienen. Sería clave para nosotros dejar en casa estos seis puntos. Porque, a pesar de lo mal que jugamos en varios partidos de esta campaña, no puedo creer que este plantel se encuentre en las últimos puestos de la tabla”.
Coqui y lo anímico
Todavía está muy lejos de encontrar el equipo que él pretende. Sin embargo, en tiempos de vacas flacas, Néstor Ferraresi rescata como positivo la reacción de un Los Andes que el sábado alcanzó un empate con sabor a hazaña. “Esto que conseguimos en la cancha de Defensores es un premio para los jugadores que están pasando un mal momento y hacen un gran esfuerzo para sacar esto adelante”, dijo el entrenador. Al momento de referirse a la marginación de algunos jugadores importantes del once titular para darle cabida a juveniles, el “Coqui” remarcó que “fue una decisión que tomamos pensando en que jueguen los que mejor están. Los chicos responden en la semana y también en los partidos y éste es un momento difícil en el que no corren los nombres ni las trayectorias sino la actitud”.