Una peculiar situación se vivió esta semana en el barrio Don Orione de Almirante Brown, a partir de los fuertes rumores que presagiaban el relevo del subcomisario Héctor Quaini al frente de la Comisaría 8°, a pesar de la buena referencia que expresaban referentes barriales y del descenso del delito. Aunque estos no fueron desmentidos en el Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense, fue el propio ministro Ricardo Casal quien dispuso que no se producirá ningún traslado.
Fuentes de esta cartera, aseguraron a este medio que “por disposición del Ministro no va a haber cambio en la Comisaría 8°, ya que el subcomisario Quaini está haciendo muy bien las cosas”, decisión que llevó tranquilidad a quienes están conformes con la gestión iniciada hace cinco meses por Quaini, entre las cuales figuran el Foro de Seguridad de Don Orione, la Junta Vecinal Independiente de Claypole (JUVEICLA), y el Foro Hídrico y de Saneamiento Ambiental de Almirante Brown.
Lo extraño del caso es la manera en que se originó este conflicto y los ribetes que llegó a tomar, ya que una sola de las 120 mil personas de viven en este complejo consiguió poner en vilo el futuro de este policía. La razón, fue que Quaini puso fin a una situación irregular por la cual esta mujer contaba en forma permanente y aparentemente desde hace varios años con una patrulla en la puerta de su vivienda. Aún no se desconoce cómo logró que su descontento se haya transformado en un preocupante rumor que llegaba desde La Plata, pero ese es harina de otro costal.
En una charla con este medio, Quaini detalló que tomó contacto con esta vecina para darle las razones por la cual el móvil dejaría de estar frente a su puerta. “Le expliqué que la seguridad era un derecho de todos y que los móviles debían cumplir con el recorrido de las cuadrículas”, señaló, aunque dijo desconocer cómo llegó a provocarse esta extraña situación.