El proyecto fue encarado por el profesor Leonardo Ilardo y los alumnos de 7° año de la especialidad Electrónica Eros Mattos, Mariano Scardini y Alex Soliz, quienes lo hacen en el marco del Programa de Prácticas Profesionalizantes, que cuenta con varias modalidades como trabajar en empresas o desarrollar un proyecto propio.
Adquirir conocimientosDurante una charla con este medio en el taller de la escuela, Ilardo recalcó que "este es un proyecto educativo que no persigue intereses comerciales, por lo que continuaremos trabajando este año para perfeccionarlo, pero la Institución no fabricará otras unidades".
El docente revalorizó la dedicación y el "profesionalismo" de los tres alumnos. "Logramos fabricar un motor de manera artesanal, pieza por pieza, el regulador, el cargador de baterías, los paneles de la carrocería y los frenos", dijo orgulloso.
Aunque por ahora lograron una autonomía de 40 km, aspiran extenderla a los 100 km, para lo cual deben conseguir baterías de litio que también le darían mayor potencia. Pero no todo se consigue de la noche a la mañana, ya que muchas de estas compras deben afrontarlas de su propio peculio. Estimaron que la inversión total osciló en los $ 15.000, de los cuales $ 5.000 aportó la escuela.
OrgullososEros, que se dedicó a la fabricación de plaquetas, valorizó el proceso de aprendizaje. "Me encantó sumarme a este proyecto, hemos aprendido mucho y pudimos demostrar lo que sabíamos".
"Fue una satisfacción muy grande", agregó Alex, que promete no bajar los brazos para terminar con las cosas que restan: terminar el velocímetro, el medidor de combustible y una rueda que no pinche.
En tanto, Mariano manifestó que "sabemos que todo esto nos sirve para el futuro, para desempeñarnos dentro de una empresa, y tomamos conciencia de que somos capaces de encarar un proyecto de esta envergadura".
Los chicos egresarán este año, pero Ilardo seguriá trabajando y ya sueña con la Bicileta solar, un ambicioso proyecto que encarará en 2016, si es que la Provincia cumple con la promesa de financiar la inversión de $ 52.000 que deamandaría su fabricación.
Desafío Eco
El Industrial de Temperley, además, participa del IV Desafío Eco, con un auto eléctrico que fue construido por alumnos de 5° y 6° año. Este fin de semana disputarán en Balcarce la última carrera del año, en la que participan 126 escuelas del país, dos de Uruguay y una de Guyana Francesa, en la que se definirá qué institución será acredora de becas de estudios en el ITBA.
La competencia es organizada por el INET (Instituto Nacional de Educación Técnica), Fundación Fangio y el programa A todo motor , de Rubén Daray.
"Uno de los objetivos de este proyecto es la de inculcar en los estudiantes el cuidado del medio ambiente y la investigación de sistemas de transporte no contaminantes", comentaron Mauro Aige, Cristian Domínguez y Pedro Caputo, docentes que asesoran a los chicos.
Los alumnos de 5° y 6° años son los encargados de fabricar este prototipo y de conformar el equipo de mecáncios y de pilotos. Todas las ecuelas reciben del INET un kit con el motor, batería y ruedas para que tengan las mismas condiciones iniciales, por lo que la ventaja se consigue en lograr un auto liviano, con buena suspención y que todo funcione a la perfección.
Durante el año han ido mejorando carrera a carrera. Lograron el 11° puesto en la primera, el 6° en la segundo y salieron 4° en la tercera competencia. Para Balcarce se eperanzan en subirse al podio y mejorar el 5° puesto que tienen en la tabla de posiciones.