De todas formas, avisó que de ahora en más empieza un proceso de trabajo para poder sacar lo mejor del grupo: "Espero ir acomodando el plantel de a poquito y llevarlo al juego que me gusta a mí. Hay que empezar a sumar, que es lo más importante", aseguró.
Ilusiones renovadas
La llegada de un nuevo conductor renueva las ilusiones de los hinchas del Celeste, que venían golpeados tras un flojo arranque de año. Es que el Gasolero, que había iniciado la temporada con el doble objetivo de conservar la categoría y pelear el ascenso, se fue desinflando y en este 2013 había sumado dos empates y dos derrotas.
Por eso, luego de la caída del sábado ante Almagro, Della Picca decidió dar un paso al costado, pesa al apoyo del plantel. A partir de allí se inició un operativo de la dirigencia para encontrar a su reemplazante y en menos de 48 horas cerraron la llegada de Biggeri.