De todas formas, se sabe que los clásicos son partidos especiales, donde los antecedentes quedan a un lado. Por eso, en Los Andes son optimistas que podrán extender su paternidad (llevan seis encuentros de ventaja) y tomar aire para terminar la temporada con tranquilidad.
La misma mirada positiva se mantiene en el plantel que conduce Aníbal Biggeri, aunque allí los resultados son un fuerte respaldo. Es que el Celeste viene de un valioso triunfo 4 a 3 ante San Telmo, lo que le permitió al elenco sureño despegarse de la tabla de promedios y sacar una diferencia casi imposible de descontar para el Candombero.
En cuanto a los once para visitar al Milrayitas y hundirlo todavía más en los promedios, el entrenador aguardará la recuperación física de Nicolás Demaldé (traumatismo en su rodilla) y Emiliano Gianunzio (molestia en una de sus tibias). En caso que ambos futbolistas estén en condiciones, Biggeri apostaría a la misma formación que se impuso la fecha pasada.
Realidad complicada
Una realidad mucho más complicada se vive en Lomas porque cuando parecía que Los Andes levantaba cabeza, el equipo volvió a caer en una crisis futbolística que lo mantiene cerca de los puestos de ascenso, sobre todo después de la derrota del fin de semana 2 a 1 frente a Villa San Carlos.
Por eso, más allá de la importancia que tiene el choque de esta noche para los hinchas, el Milrayitas necesita romper una seguidilla de tres partidos sin victorias para tomar un poco de aire y despegarse del fondo de la tabla de promedios.
Para buscar este triunfo, De la Riva hará varias modificaciones y la primera será el ingreso de Gustavo Pinto por el suspendido Leandro Corulo. Pero los cambios no quedarán allí porque Aldo Visconti, que fue preservado frente a San Carlos, volvería a la titularidad y haría dupla con Luis Bevacqua, otro que regresaría al equipo.