Tras las dos derrotas que marcaron un arranque desalentador, Temperley tiene la necesidad de ganar el próximo juego ante Sarmiento en el Beranger para evitar que la incertidumbre que se generó alrededor del equipo de Guillermo Duró se transforme en malestar y reprobación. La llegada de 15 refuerzos, algunos de ellos no pudieron presentarse en sociedad y en el último choque ante Morón saltaron a escena varios juveniles del club, habían despertado la ilusión del pueblo Gasolero en la previa, pero el arranque de la temporada marcó la misma sensación frustrante del cierre de la anterior.
Dentro de este panorama, Guillermo Duró tiene que rearmar el equipo pensando en el juego ante los de Junín. De movida se sabe que el entrenador no podrá contar con la presencia de Andrés Manzanares que fue expulsado en el partido pasado y se estima que su lugar será ocupado por Nicolás Perassi, un defensor central natural que llegó sobre el cierre del libro de pases procedente de Deportivo Armenio. Además, se espera con mucha ansiedad la habilitación del uruguayo Carlos Keosseian que entraría para formar el doble cinco con Leandro De Muner, en reemplazo del chico Matías Debut.
Después, en materia táctica, también se especula con la chance de que el necochense Ezequiel Cérica sea de la partida desde el arranque. Así el equipo sería: Alejandro Medina; Carlos Ciavarelli, Iván Macalik, Perassi y Ezequiel Molina; Emanuel Carreira, Keosseian, De Muner e Ignacio Fernández; Cérica y Mariano Campodónico.
El que todavía arrastra una molestia en la rodilla es Patricio González, clave en el andar del equipo ideal que Duró paró durante la pretemporada, aunque se estima que podrá estar a disposición del cuerpo técnico para la cuarta fecha.