Muchos de nosotros tiene o tuvo alguna mascota en su hogar, a la que le brindó cariño y toda clase de cuidados. Sin embargo, son cientos los animales que viven abandonados en las calles de nuestra región, sin alimento ni atención veterinaria, quizás, víctimas de maltratos. Una consecuencia de esta realidad fue el surgimiento de la asociación Callejeritos de Lomas de Zamora, un grupo de voluntarios dedicados a cuidar a los perros callejeros y tratar de encontrarles un hogar. El grupo, que surgió en diciembre del año pasado, se reúnen todos los viernes a las 15 en la plaza Grigera, frente a la catedral. Allí analizan cada caso y salen para identificarlos, darles de comer, agua, vacunarlos y llevarlos al veterinario. El objetivo de máxima es que cada animal sea adoptado por una familia responsable, que se comprometa a cuidarlo y a no dejarlo en la calle. También buscan adoptantes para los perros que están alojados en la Dirección de Zoonosis municipal. Como todo se hace a pulmón, “los Callejeritos” -como se autodenominan- necesitan de la colaboración de la comunidad para continuar con este trabajo. Donaciones de alimentos, insumos, tapitas plásticas, diarios, medicamentos o dinero para poder solventar los gastos de las consultas, castraciones, o las internaciones en algunos refugios, ya que no poseen un refugio. Quienes deseen hacerlo pueden comunicarse a callejeritoslomas@hotmail.com.
Todo por amor
Mariela Marti es una de las 25 voluntarias que integran Los Callejeritos. En diálogo con este medio, nos explicó que todo el trabajo que realizan es “por amor a los animales”. “Nos duele mucho el maltrato que viven estos perros, la situación que padecen, la falta de atención y cariño, y esto nos movilizó a organizarnos y salir a la calle a tratar de cambiar ésto”, nos comentó Mariela. Durante las recorridas, al detectar un perro callejero, la asociación lo identifica colocándole una cinta azul, con una chapita que lleva el “número de documento”, y detrás una leyenda que reza “Vivo en Lomas. Soy un perrito callejero”. Ya han identificado a más de un centenar, pero en la actualidad hay unos 50 perros activos, ya que algunos pierden la cinta, otros se extravían y otros, en el mejor de los casos, son adoptados por alguna persona sin avisar a nadie.
Ayuda
La joven voluntaria exhortó a los vecinos a que “nos brinden alguna colaboración en esta tarea tan difícil, ya que no somos una entidad protectora ni poseemos refugio”, que en caso de encontrar animales enfermos deben internar para recuperarlos y el costo de la pensión es de 450 pesos por perro. Así, solicitó que puedan acercarles alimento, insumos, Pervinox, sogas, pipetas, potes de helado o bandejas descartables.