30 de octubre 2012 - 13:08
Un amor de cien años por Temperley
Con una historia plagada de dificultades y alegrías, el Celeste celebrará su centenario en un cumpleaños muy especial. “Queremos la unidad de  y que los hinchas vuelvan a casa”, destacó el presidente Hernán Lewin.
un amor de cien anos por temperley
Hace poco que pertenece a la familia Celeste, como él mismo dice, ya que conoció a su esposa hace ya 12 años y a partir del fanatismo de ella, se incorporó al Gasolero. Pero a sólo dos días del Centenario del Celeste, Hernán Lewin ocupa el máximo lugar en el club sureño, ya que hace casi cinco meses fue elegido presidente de la institución.

“Está cambiando un poco la historia y lo que se quiere lograr con estos festejos del centenario que haremos es la unidad en la institución, que el hincha que durante mucho tiempo no vino, vuelva a su casa”, reflexionó el dirigente de 36 años que hoy transita su vida casi exclusivamente en el club.

Es que Lewin no para un minuto: atiende el teléfono, charla con los socios que se acercan hasta la confitería del club, pasa por la biblioteca y luego visita el entrenamiento del plantel.
“Acá se vive pensando por y para Temperley. Mis amigos están acá, como hincha puedo decir que esta institución me dio la pasión por los colores y el valor de animarme de hacer algo que no hubiese hecho en mi vida. Esta es mi segunda casa”, evaluó.


En estos cien años de vida, el Celeste ha demostrado ser una institución que tiene más que fútbol para ofrecer. Es que a lo largo de su historia el club sureño se ha destacado en distintos deportes y el último logro fue el tricampeonato que logró el handball.


En este sentido, Lewin es una verdadera muestra de esta función social de la institución porque el actual presidente hizo sus primeros pasos en Temperley como dirigente del basquet, siendo uno de los responsables de la reestructuración de este deporte.

“La parte social es la que más importa, más allá del fútbol. En este sentido, el handball se está destacando, la idea es hacer una cancha para jugar de local. Lo del hockey es milagroso, porque aunque no tenemos cancha propia, ya tiene 160 chicas jugando”.


Por su carácter de hincha moderno, Lewin no tuvo oportunidad de formar parte de uno de los hitos de la historia del Celeste. Sin embargo, el presidente reconoció que le contaron miles de anécdotas sobre aquel gol de Walter Céspedes que representó un desahogo para los hinchas luego de la clausura del club.