Reclaman se reactive la obra del arroyo Figueredo para evitar los
anegamientos, el ascenso de la napa y los riesgos sanitarios al que está
expuesta la salud de la población.
La Asamblea Vecinal de Ingeniero Budge volvió a movilizarse ayer al Palacio municipal para exigir el reinicio de la Obra Hídrica Integral Arroyo Figueredo - Budge 1, denunciar iregularidades en la concreción de otros proyectos y reclamar una audiencia con el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, para expresarle sus preocupación por el riesgo sanitario al que está expuesta la población y obtener una respuesta certera a sus peticiones.
Los vecinos, que marcharon con barbijos en sus caras, expresaron su malestar porque la situación que padecen la han expuesto ante funcionarios de primera línea como el secretario de Obras Públicas, Julio Massara; o el director de Asuntos Hídricos, Jorge Busnelli, entre otros, pero no lograron que esta obra, que beneficiaría a unas 110 manzanas, se reactive.
"Necesitamos defender esta obra para que el barrio tenga una solución definitiva al problema de las inundaciones, el ascenso de las napas, la emergencia ambiental y la grave situación al que esta expuesta nuestra salud", expresó con indignación Eva Rodríguez, una de las interlocutores de la asamblea.
Entre las graves denuncias que efectuaron, además de la paralización de los trabajos, figuran que los pavimentos se realizan sin apisonar el terreno, volcado de tosca y sin construir una malla que las proteja de la napa. "Vuelcan el hormigón directamente sobre la tierra floja y así el pavimento no va a durar nada, como pasó con las calles Montiel, Campana o Figueredo, que las hicieron hace un años", precisó.
Tras la protesta frente al Palacio municipal, una delegación fue recibida por el secretario de Gobierno lomense, José Antonio Romero, quien les anunció que en 10 días se reiniciarían las tareas porque Nación les había girado los fondos y se comprometió a transmitir el reclamo y pedido de audiencia a Insaurralde.