14 de diciembre 2012 - 13:43
Vecinos de Claypole reclaman por un basural
El gobierno comunal de Almirante Brown comprometió acciones y pidió un plazo de seis meses para resolver el problema en forma definitiva.
vecinos de claypole reclaman por un basural
La creación de un ecopunto en terrenos lindantes al puente de Claypole había sido promocionado por el gobierno de Almirante Brown, sin embargo, terminó siendo motivo de queja de los vecinos de la zona, porque la basura seguía acumulándose allí y por el riesgo sanitario al que están expuestos, principalmente por la presencia de roedores.

Los cortes de rutas que concretaron los vecinos de la zona esta semana y el que efectuaron hace 15 días familias de los chicos de las inferiores del Club Claypole, encendieron la luz de alarma en la administración de Darío Giustozzi, que ordenó la limpieza del lugar y ayer permaneció saneado, aunque en el barrio ya se levantaban apuestas para ver cuánto tiempo duraría así.
Existen posturas encontradas entre los pobladores, ya que algunos están de acuerdo en que allí funcione un ecopunto, con la condición de que el municipio cumpla con los retiros diarios de los residuos, y otros pretenden erradicarlo.

En este marco, ayer una delegación barrial fue recibida por Máximo Lanzetta, director de la Agencia de Política Ambiental y Desarrollo Sustentable comunal, y Mónica María, de la Secretaría de Producción y Desarrollo, en la que los funcionarios municipales se comprometieron a mejorar el funcionamiento del ecopunto en un plazo de seis meses, para lo cual anunciaron la compra de nuevo equipamiento, como también desmalezar y parquizar los terrenos.

El encuentro sirvió para descomprimir la bronca que existía en el barrio, pero la postura final se tomará en asamblea, con todos los vecinos.
Héctor Mazzei, presidente de la Junta de Vecinos Independientes de Claypole (JUVEICLA), que participó de la audiencia, confió que "nos han pintado un panorama hermosísimo y un futuro prometedor, pero con buenas intenciones no alcanza, por lo que nos mantendremos en estado de alerta".

"La localidad está menos diez, no es sólo el problema de la basura lo que hay que resolver, tampoco tenemos agua potable ni cloacas, por lo que convivimos en la calle con las aguas que provienen de los pozos ciegos", explicó.
El dirigente barrial, que hace más de 40 años vive en esta ciudad, aclaró que "no queremos poner palos en la rueda, pero defendemos nuestro hábitat y pretendemos vivir mejor, más dignamente".

La colocación de los containers en el lugar lo convirtieron rápidamente en un punto de referencia y rápidamente carritos, camiones y la gente tiraron allí sus residuos, convirtiendo al lugar en un basural.
Residuos domiciliarios, resto de podas, chatarra, animales y el desperdicio que arrojaban algunas pollerías -según denuncian los vecinos-, terminaron convirtiendo el lugar en un enorme foco infeccioso que ataría roedores y alimañas de todo tipo.