Si bien Riveros reconoció la reacción del municipio, hasta con la presencia del intendente Mariano Cascallares, del comisario de Glew y del delegado de la localidad, dijo claramente: "La solución es la colocación de cámaras de monitoreo para poder prevenir, los vecinos están atentos, nos ayudan, pero no basta. Y los fines de semana un servicio de seguridad, hace años que nos sacaron al casero".
La docente señaló que en la misma manzana hay un Jardín de Infantes, la EP 24 y un Centro Educativo de Capacitación. "Nos unen paredes bajas, saltan de una escuela a la otra, a las demás también les entraron otras veces, pero esta vez nos tocó a nosotros. Falta de todo, espero que podamos iniciar las clases a fin de mes".
Lamentó, además, que "el esfuerzo de los docentes y la cooperadora para comprar elementos que se han llevado, como todos los de educación física, la segunda vez, la pintura que teníamos para mejorar la escuela, el sintético era lo más caro, además de mucho material didáctico difícil de reponer, le pido a la comunidad que nos ayude a repone lo robado, mi única preocupación son los chicos, sería feo no comenzar las clases por todo esto".
"Ya se llevaron todo, desde el ventilador de los preceptores, la pava eléctrica y hasta la mercadería de la sala de profesores. La última vez, como no encontraron nada, tiraron abajo las rejas, puertas, y ensuciaron paredes", graficó la directora.