Las importaciones de videoconsolas desde el extranjero seguirán estando prohibidas, aunque en la práctica es relativamente fácil comprar material que entra de manera ilícita en China.
Según el anuncio del gobierno, las autoridades culturales tendrán la misión de establecer "reglas adecuadas" para autorizar las ventas de videoconsolas.
A pesar de las restricciones, el levantamiento de la prohibición abre un enorme mercado para los gigantes mundiales del sector.
En 2013 la facturación del sector chino de videojuegos, dominado por las plataformas de juegos online, aumentó un 38% con relación al año anterior, hasta 83.200 millones de yuanes (10.000 millones de euros), según una estimación de los profesionales del sector.
Microsoft tiene previsto invertir 237 millones junto a una empresa china para fabricar consolas en la zona franca, anunció a finales del año pasado su socio local BesTV New Media.