ver más
08 de septiembre 2026 - 14:44
La IA llegó a los cepillos de dientes: tiene una cámara detecta dónde falta limpiar

El cepillo dental tiene una cámara que observa la boca y detecta los espacios entre los dientes para lanzar un chorro de enjuague de forma automática.

La inteligencia artificial llegó a los cepillos de dientes con una función poco habitual en este tipo de productos: observar el interior de la boca mientras una persona se cepilla y detectar en tiempo real los espacios que necesitan una limpieza adicional. El sistema utiliza una cámara y reconocimiento de imágenes para identificar esas zonas y activar un irrigador que dirige hacia ellas un chorro de enjuague.

La tecnología forma parte de CameraJet, un dispositivo desarrollado por Dyson que combina cepillado eléctrico, visión artificial e irrigación en un mismo equipo. Según la compañía, su modelo de IA fue entrenado con más de 470.000 imágenes dentales y puede ordenar la activación del irrigador unos 100 milisegundos después de detectar un espacio interdental.

La clave del sistema está en una lente macro ubicada debajo del cabezal. Mientras el cepillo se desplaza por la boca, la cámara captura imágenes de los dientes y un modelo de aprendizaje automático distingue los espacios entre las piezas dentales del resto de las estructuras que aparecen frente al objetivo.

La cámara tiene una resolución de 100.000 píxeles y debe funcionar a muy poca distancia de los dientes, mientras el cabezal está en movimiento y dentro de un espacio reducido. Para obtener imágenes utilizables pese a la saliva y al movimiento constante, el sistema incorpora una iluminación que emite destellos a una frecuencia de 257 Hz y ayuda a reducir el desenfoque.

El software analiza 28 imágenes por segundo y busca los espacios existentes entre los dientes. Cuando reconoce uno, calcula el momento adecuado para activar el irrigador mientras el cabezal continúa desplazándose. A través de una aplicación, además, el usuario puede observar en directo algunas zonas de la boca y consultar mapas de cobertura para conocer qué sectores recibieron mayor o menor atención durante el cepillado.

El reconocimiento de imágenes está conectado con un pequeño irrigador incorporado en el mismo dispositivo. Cuando el algoritmo identifica un espacio interdental, puede activar automáticamente una dosis de enjuague y dirigirla hacia esa zona, de modo que el cepillado y la irrigación se realizan dentro de una misma rutina.

El líquido se almacena en un depósito de 12,5 mililitros ubicado dentro del mango. Una bomba y una cámara de presión mantienen el flujo incluso cuando cambia la orientación del cepillo. Sin embargo, la incorporación de la cámara también generó una dificultad: la espuma puede bloquearla y dificultar que el algoritmo reconozca correctamente los espacios entre los dientes.

ADEMÁS: Robots "marcharon" para reclamar una regulación de la IA que proteja el empleo humano

Por ese motivo, el sistema fue desarrollado para utilizarse con una pasta dental sin espuma y un enjuague especial. El mecanismo de cepillado también presenta diferencias frente a otros modelos eléctricos: el cabezal se mueve cerca de 1000 veces por segundo y modifica el ángulo de oscilación durante el uso para evitar, según la compañía, que parte de las cerdas pierda movimiento cuando el usuario ejerce presión sobre el diente.

La particularidad de CameraJet está en llevar la visión artificial a un dispositivo de uso cotidiano. La cámara observa el entorno dentro de la boca, el software reconoce una zona específica y el sistema utiliza esa información para decidir una acción en tiempo real, una tecnología que hasta ahora era más habitual en cámaras, teléfonos o máquinas industriales.

El cepillo salió a la venta el 1 de septiembre de 2026 y por ahora está disponible en Estados Unidos y Europa. Su precio es de 499 dólares.