22 de julio 2016 - 00:00
Las compañías que sufrieron hacking no están obligadas a informarlo
Las empresas que sufren el robo de datos personales de sus usuarios por parte de hackers aprovechan el vacío legal para evitar brindar detalles de los ataques que afectarían negativamente su reputación
Foto: web

La tecnología avanza a ritmo constante en el plano de seguridad de la información de las compañías que resguardan datos de sus usuarios, pero esto no evita que se produzcan robos de identidades diariamente debido al hacking.

Este delito virtual se traduce en estafas a particulares y empresas, que involucra posteriormente compras con tarjetas de crédito, solicitudes de créditos y paquetes bancarios que incluyen falsificaciones de DNI y boletas de servicios. En Argentina tiene un ciclo de vida de tres meses.

Según Fernando Spettoli, Vicepresidente de Seguridad para Latinoamérica de la compañía Equifax, "Los profesionales de seguridad acostumbramos utilizar el recurso del impacto en el valor de la acción que generaría un ataque de serias magnitudes, a modo de conseguir presupuesto del negocio, sin embargo los últimos casos más resonantes del mercado internacional demuestran lo contrario, convirtiendo en un mito una de nuestras principales herramientas a la hora de solicitar inversiones de seguridad."

Las recomendaciones para mitigar los efectos de este tipo de delitos fundamentalmente se centran en medidas de seguridad que las empresas podrían reforzar tales como:

-Recaudos extra para validar la identidad de los clientes.

-Compartir información sobre casos entre los distintos "players" del mercado.

-Brindar a los clientes servicios de detección temprana de intentos de usurpación de identidad.

En Argentina, aún no está legislada la obligatoriedad de las empresas de comunicar a sus clientes el haber sido víctima de ataques exitosos, por lo cual los usuarios pueden no enterarse del peligro de esta situación, hasta haber sufrido las consecuencias de forma directa.

"El vacío legal existente beneficia a las empresas víctimas de estos ataques ya que evitan verse afectadas negativamente en su reputación. Sin embargo, al mismo tiempo, perjudica parte de la población que deberá afrontar serios trastornos personales y crediticios generados como consecuencia de la usurpación de identidad", sentenció Spettoli.