Una etapa superior de un Falcon 9 lanzado en 2025 chocará contra la superficie lunar a 8.700 km/h. El impacto liberará una energía equivalente a tres toneladas de TNT.
Una etapa superior de un Falcon 9 lanzado en 2025 chocará contra la superficie lunar a 8.700 km/h. El impacto liberará una energía equivalente a tres toneladas de TNT.
Una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, impactará contra la Luna el próximo 5 de agosto y dejará un cráter de aproximadamente 17 metros de diámetro. La pieza quedó sin capacidad de maniobra tras una misión lanzada en 2025 y, según las estimaciones, colisionará con el satélite natural a unos 8.700 kilómetros por hora.
Aunque el choque no representa ningún riesgo para la Tierra, los especialistas calculan que liberará una energía equivalente a unas tres toneladas de TNT. El efecto será únicamente local y quedará registrado como una nueva marca en el satélite natural, la capa de polvo y roca que cubre la superficie lunar.
El objeto, identificado como "2025-010D", corresponde a la segunda etapa de un Falcon 9, el cohete reutilizable que SpaceX utiliza para poner satélites y otras cargas en órbita. A diferencia de la primera etapa, que puede regresar para ser reutilizada, este segmento continúa el viaje espacial y luego queda descartado.
La misión fue lanzada a comienzos de 2025 para transportar los módulos lunares Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Hakuto-R Mission 2, desarrollado por la empresa japonesa Ispace. Una vez completado el despliegue de ambas cargas, la etapa superior permaneció en una órbita elíptica alrededor de la Tierra con cruces cercanos a la trayectoria de la Luna.
Durante más de un año, el objeto fue monitoreado por observatorios y especialistas en dinámica orbital. Los cálculos actuales indican que la Luna y la etapa superior coincidirán en el mismo punto de sus trayectorias durante la madrugada del 5 de agosto, cuando se producirá el impacto.
La pieza pesa cerca de 4.900 kilos y se dirige hacia una región próxima al cráter Einstein, ubicado cerca del borde visible de la Luna. El choque está previsto para alrededor de las 3:35 y ocurrirá a una velocidad cercana a los 2,43 kilómetros por segundo, equivalente a unos 8.700 kilómetros por hora.
Los especialistas estiman que la colisión liberará alrededor de 14.500 millones de julios de energía. Además del cráter de unos 17 metros, el impacto desplazará cientos de metros cúbicos de material lunar, triturará parte del regolito y fundirá una porción del terreno debido a la enorme energía liberada.
Como la Luna carece de atmósfera, viento, lluvia y agua superficial, la huella permanecerá visible durante un período muy prolongado. El polvo y las rocas expulsadas por la colisión se depositarán alrededor del punto de impacto sin que existan procesos naturales capaces de borrar rápidamente esas marcas.
No será la primera vez que un objeto fabricado por el ser humano choque contra la superficie lunar. En marzo de 2022, un cuerpo de cohete sin control impactó sobre la cara oculta de la Luna y dejó dos cráteres contiguos de entre 16 y 18 metros de diámetro, aunque el origen exacto de esa pieza generó un debate entre distintos especialistas.
A lo largo de la exploración espacial también se realizaron impactos deliberados. Durante el programa Apollo se estrellaron etapas de cohetes para generar señales sísmicas y estudiar el interior de la Luna, mientras que otras misiones científicas utilizaron colisiones controladas para analizar el material expulsado. En los últimos años, además, varias misiones privadas terminaron impactando contra la superficie lunar tras fallas durante las maniobras de alunizaje.