Además de fierros y postre, Balcarce es un pago chico, pero de quehaceres muy propios. Por empezar es zona tradicional del cultivo de la papa, un sello de identidad que acuñó el boca a boca hace décadas. También se encuentran algunos hitos arquitectónicos, como la réplica de la Pirámide de Mayo que se erige en la arbolada Plaza Libertad, plena de pérgolas, farolas y estatuas.
Vuelos de bautismo en parapente y aladelta tras un intenso trekking de 25 minutos por las sierras, con despegue desde una suave pendiente que invita a un planeo ascendente y sin necesidad de experiencia previa. Cabalgatas pensadas para todos, equitación y competencias de turf, trekking hacia la cima de la sierra La Barrosa con tramos de subida pronunciada, un trayecto plano que atraviesa el bosque y un sector completamente rocoso: travesías 4 x 4 por senderos sinuosos; kayak, canotaje y otros deportes náuticos en espacios como la fascinante Laguna Brava, conforman parte de la atrevida cartelera de Balcarce y su área de influencia.