En esta villa turística se puede disfrutar también de un paseo por la Feria de los Artesanos, de la gastronomía artesanal en pescados y mariscos, de los vinos finos de la zona fría rionegrina o de los espectáculos artísticos asociados a la Fiesta Nacional del Golfo Azul, que se celebra en el mes de febrero.
Las aguas no frías y apacibles y las seguras playas, que en dos horarios del día se multiplican pues al existir dos mareas diarias que suben y bajan el nivel del mar en 8 metros, ofrecen al turista un espectáculo natural inigualable, están respaldadas por acantilados, hacen de este lugar un sitio óptimo para la realización de actividades náuticas tales como windsurf, jet-sky, esquí acuático, buceo, etc., como así también deportes playeros, entretenimientos y juegos programados.
Los seguidores de la pesca tampoco van a dejar de disfrutar. La temporada oscila según el pique, y las especies más características son: róbalos, sargos, lenguados, anchoas, salmones, pejerreyes, meros y pescadillas. Para los amantes del buceo, la calidad del agua hace que predomine una fauna única, sorprendente por su cantidad y tamaño, como lo confiadas que se muestran las especies ante los extraños.