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29 de julio 2012 - 10:21
Esquel: Un sueño en la nieve
En un lugar de lagos y montañas, colosales y milenarios árboles son resguardados en parques nacionales, mientras en la estepa circula el Viejo Expreso Patagónico que devela historias y costumbres indígenas. Es una de las grandes atracciones patagónicas.
Estamos hablando de Esquel, s allí donde los lagos y montañas del Sur del país brillan y se convierten en la mejor propuesta, aunque Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes son las que mueven más adeptos. Pero Esquel es quizá la que tiene más encantos por descubrir.

Esquel está exactamente a 1.850 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Esta pequeña ciudad de 100 años y unos 30 mil cordiales habitantes es el centro de actividades y servicios de la región.

En este contexto se encuentra el tradicional Viejo Expreso Patagónico que llegó a Esquel en 1945 y es en la actualidad el ramal del tipo trocha angosta de 75 centímetros más largo del mundo.

Está fraccionado por locomotoras a vapor Henshel, alemanas, y Baldwin, norteamericanas, fabricadas en 1922, y que utilizan fuel oil como combustible.

Los angostos vagones son calefaccionados mediante una salamandra a leña que ayuda a soportar el frío invierno patagónico. Este recorrido hasta llegar a la primera estación, Nahuel Pan, dura 20 minutos, es un viaje sereno y nostálgico, matizado por la información de los guías .

En Nahuel Pan se puede conocer más la historia y costumbre de los mapuches y tehuelches al visitar el Museo de Culturas Originarias Patagónicas.

También se pueden comprar artesanías aborígenes bellísimas. Al regresar con el mismo tren, se escuchan los cantos de los aborígenes en idioma tehuelche y el sonido monótono del tren: es como para cerrar los ojos y soñar.

Cuidar al abuelito

Una vieja historia cuenta que cuando corría el año 600 antes de Cristo, cuando Dragon y Solón sentaban las bases de la democracia en Atenas, a partir de ese momento los griegos comenzaban a ser gobernados por una ley que no provenía de los dioses sino del pueblo mismo.

A 13.684 kilómetros de allí, en el Sur del territorio americano, un pequeño árbol de 10 centímetros de altura se afirmaba en la frágil capa fértil del suelo patagónico cordillerano.

Gracias al clima húmedo del lugar, el diámetro de su tronco aumentaba lentamente un milímetro al año.

Muchos años después, en el año 1.500, los españoles avanzaron con sus conquistas sobre el nuevo mundo. Ellos llamaban a este árbol “alerce”, porque a pesar de ser una especie diferente, es muy similar al alerce europeo.

Los mapuches en cambio lo llamaban “ lahuan”, que en su lengua significaba “el abuelo”. Este árbol ya tenía casi un metro de diámetro.

Hoy, recorriendo el Parque Nacional Los Alerces se puede descubrir este árbol majestuoso con sus 2.600 años, 60 metros de altura y plena salud en un entorno increíble. Esto lo convierte en el ser vivo más longevo del país.

El Parque Nacional Los Alerces fue creado para preservar los extensos bosques de lahuan y proteger las colonias de huemules que habitan en sus 23.000 hectáreas. Dentro del parque, un complejo sistema de lagos, ríos, cascadas, arroyos y playas de arena conforman un muestrario de belleza natural que conmueve.

Una ciudad para vivirla

Esquel es la ciudad cordillerana más importante de la provincia del Chubut. Dueña de un paisaje de belleza sin igual y un clima de rigurosos inviernos y cálidos veranos, la ciudad y sus zonas de influencia se han convertido en un importante centro turístico.

La pesca deportiva, el rafting, el andinismo, el esquí o el trekking son algunas de las opciones que ofrece este escenario de montañas, ríos y bosques. Esquel tiene casi 30.000 habitantes, es terminal  del ramal del Ferrocarril Roca, el famoso “ trochita”, que atiborradode mochileros constituye un atractivo por sí mismo. Quizás el mayor atractivo de la región sea el Parque Nacional Los Alerces, creado con el objeto de preservar fundamentalmente los milenarios bosques de esta variedad de árboles.

Las aguas azules de sus numerosos lagos junto a las montañas nevadas que los enmarcan hacen de este parque un espectáculo sorprendente, tanto para el lugareño como para el turista.

La zona es ideal para realizar toda clase de deportes y actividades al aire libre.

La temporada de pesca se inicia el segundo sábado del mes de noviembre y finaliza el tercer domingo de Pascua. Además se pueden realizar diversas caminatas, recorriendo las picadas de la zona y visitando los diferentes lagos.