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03 de diciembre 2017 - 08:00
Las Cuevas: confín del encanto cordillerano
Integrante con otras siete localidades del Programa Pueblos Auténticos, este sitio realza el encanto de una Mendoza diferente donde las actividades de Alta Montaña aparecen como un atractivo turístico durante todo el año. Desde el paisaje imponente hasta las construcciones nórdicas fascinan a todo visitante que se deje sorprender.

Las Cuevas, último confín del territorio mendocino al oeste del país, es un pequeño pueblo cordillerano ubicado en la misma entrada del Túnel Internacional Cristo Redentor que limita con Chile, que enmarcado en el paisaje imponente de la Cordillera de los Andes parece entremezclar lo bucólico con el atractivo y pintoresco estilo escandinavo de su construcción.

Integra, junto a otras siete localidades de todo el país, la segunda etapa del Programa Pueblos Auténticos que impulsa el Ministerio de Turismo de la Nación junto al Ministerio de Cultura, otros organismos nacionales, provinciales, municipales y del sector privado para poner en valor la identidad de pueblos con características únicas.

“En el marco del programa Pueblos Auténticos se está trabajando con el objetivo de la puesta en valor de los edificios de patrimonio histórico, y sobre todo, potenciar los servicios turísticos que hagan Las Cuevas un centro de montaña de primer nivel de Los Andes centrales”, dijo el director de Turismo de la Municipalidad de Las Heras, Guillermo Barletta.

“Es una oportunidad histórica de devolver a la Alta Montaña la importancia que merece un atractivo turístico compuesto por el Cerro Aconcagua, el Puente del Inca -Patrimonio Mundial de la Humanidad-, la Ruta Sanmartiniana, o el monumento Cristo redentor, entre varios más”, apunto.

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El funcionario explicó que “desde fines de 2015 comenzamos a relevar las necesidades turísticas de todo el Departamento, y se detectó que el potencial de la zona de Alta Montaña está en el desarrollo de actividades de outdoor de diversa complejidad, no sólo en invierno o dentro del Parque Aconcagua, sino a lo largo de todo el año y recorrido”.

“Con esta información como disparador -agregó-, se inició junto al Ente Provincial de Turismo de Mendoza un plan de trabajo para el ordenamiento turístico de la Alta Montaña mendocina, en un segmento de su recorrido que abarca desde Polvaredas hasta Las Cuevas”.

En un pequeño valle ubicado entre dos túneles carreteros a ambos lados del Corredor Bioceánico Central, sobre la ruta nacional 7, y enclavado entre los cerros Tolosa (5.432 metros) y Navarro (4.547 metros), aparecen estas construcciones nórdicas, con piedras y troncos.

Entre ellas se destaca un edificio -que hoy funciona como hostel y restaurante- que es un gran portal por donde pasa el camino de tierra que conduce al monumento Cristo Redentor.

En la actualidad están funcionando cuatro restaurantes, una cafetería-chocolatería, dos hostels, y un refugio de montaña que se utiliza con una escuela de montañismo, y hay unos tres edificios vacíos que se van a licitar para ser ocupados con distintos servicios turísticos, informaron fuentes de la Municipalidad de Las Heras.

La población permanente solo alcanza a unas 10 personas, que aumenta a entre 25 y 30 personas que se quedan a pernoctar regularmente, y que son básicamente del equipo de Vialidad y de los servicios gastronómicos (cocineros y mozos, entre otros) que suben a trabajar a los distintos restaurantes, y que generalmente viven en otras villas de montaña como Penitentes, Polvaredas, o Uspallata.

Está a unos 200 kilómetros al oeste de la capital de Mendoza, y a una altura de 3.200 metros sobre el nivel del mar, con un clima riguroso, frío y seco, intransitable durante varios días de invierno, que bloquean el paso a Chile, con temperaturas pueden superar los 20 grados bajo cero, y que hasta en pleno verano pueden caer imprevistas nevadas. A tenerlo en cuenta.