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24 de noviembre 2013 - 07:00
Puerto Madryn, un destino muy especial
Gracias a una particular situación geográfica, los turistas encuentran el entorno natural propicio para realizar excursiones durante todo el año. El atractivo más emblemático de esta ciudad es el avistaje de ballenas franca, un espectáculo imperdible. También es considerada como "la capital nacional del buceo".
Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, es uno de los destinos más atractivos de la Patagonia argentina y recibe a cientos de turistas de origen extranjero cada año, quienes quedan deslumbrados ante la belleza exótica de sus singulares costas.

Debido a su particular situación geográfica, con una temperatura promedio anual que ronda los 15ºC, los viajeros encuentran el entorno natural propicio para realizar excursiones durante todo el año.

El atractivo más emblemático de esta ciudad es el avistaje de ballenas franca, un espectáculo imperdible que cautiva a todos los curiosos.

En la segunda mitad del año, históricamente arriban poblaciones de ballenas franca astral. Estos imponentes ejemplares pueden contemplarse desde Puerto Pirámides, entre otros sitios como la renombrada playa El Doradillo, un núcleo neurálgico donde las ballenas y sus respectivos ballenatos tienen un rol protagónico.

Puerto Madryn es también conocida como "la capital nacional del buceo", por esta razón recibe una gran afluencia de aficionados a esta magnífica disciplina.

Recorriendo desde Puerto Madryn, por la Península Valdés y Punta Ninfas hasta Puerto Deseado, es importante conocer y estrechar lazos con elefantes y lobos marinos, pingüinos y delfines.

Se pueden realizar todo tipo de excursiones terrestres, en auto, en bicicleta y también recorridos marítimos para conocer lugares en barco y buceo.

Saliendo desde Puerto Madryn por la Ruta Provincial 1 y hacia el sur y luego la Ruta 5 hacia el oeste, hasta Punta Ninfas, en el extremo sur del Golfo Nuevo, donde altos acantilados que miran al Atlántico convierten a este Finisterre deshabitado en el límite abrupto de la extensa meseta patagónica.

En la playa Puesto Ponce, a unos 12 km al sur de Punta Ninfas, hay un lugar donde se reúne un número importante de lobos marinos de un pelo que descansan en la playa, mientras sus crías nadan en el mar.

Allí se pueden realizar excursiones embarcadas para bucear junto a los lobitos marinos que les encantan demostrar sus destrezas a los buceadores.

Otra playa agreste y solitaria que se debe conocer es El Doradillo, ubicada a 19 km de la ciudad de Madryn. Esta zona carece de infraestructura, pero es el único sitio de avistaje de la ballena franca desde la costa, ya que la playa tiene un abrupto declive hacia el fondo del mar, lo que permite ver ballenas a pocos metros.

En la Península de Valdés es el lugar preferido por los turistas para realizar avistajes de la fauna por ser especies protegidas, que integran uno de los ecosistemas más importantes el mundo.

Las ballenas, avistando los botes, realizan coreografías y saltos cada vez más cerca de los botes.

Desde el Golfo San Jorge, hacia el Sur de la costa patagónica, hacia la Ruta Azul, que es uno de los que une el Parque Marino Patagonia Austral en Chubut y los Parques Nacionales, Isla Pingüino, se pueden observar todo tipo de fauna, como ser aves, orcas, delfines, elefantes y lobos marinos.

La fauna marina de este lugar incluye cocheros, chanchitas, besugos, turcos, salmones, anémonas y cangrejos, entre los más deseados.

Es muy difícil describir la sensación que se tiene al bucear en esta agua de bajas temperaturas. Todo es más lento, más brillante, las algas son más verdes y todo se traduce en paz y armonía. El lugar se transforma en un sitio que es difícil dejar.

La zona encierra opciones realmente extraordinarias para bucear. Una de ellas es bucear con lobos marinos, un clásico de la región