Entre las actividades que se ofrecen se destacan el Festival de la Miel, que se desarrolla cada año en el mes de febrero. Esta miel está libre de agroquímicos, puesto que se extrae de montes y pasturas naturales. Cuanto más rápido se cristaliza la miel más pura es. La miel es un producto nutritivo, antiséptico y diurético.
La historia de San Marcos
Tierra de comechingones y sanavirones, el primer propietario de la Estancia San Marcos Sierra fue Jerónimo de Bustamante. Cuando éste murió, sus bienes pasaron a manos de Alonso Luján Medina, iniciando entonces San Marcos una etapa de gran prosperidad basada en la plantación de árboles frutales y la construcción de un molino para el riego de los mismos.
Cuando fallece Luján Medina, quien no deja sucesores, la estancia queda sumida en un estado de abandono que resultará contrastante con el proceso de aceleramiento constructivo de la capilla del pueblo, situación que marcará la historia de modo tal que en el futuro aquel año será tomado como el de la fundación del poblado.
El gobernador intendente español, Marqués de Sobremonte, distribuirá entonces algunas tierras entre los aborígenes y en 1806, el cacique Tullán se apoderará de la estancia dándose el atípico caso de que las tierras usurpadas por los conquistadores son devueltas a sus dueños originarios. Con el tiempo, las inmigraciones europeas y la multiplicidad de culturas enriquecerían a San Marcos Sierra, haciéndolo cada vez más atractivo.
Entre paseos y circuitos se pueden conocer lugares encantadores y misteriosos, ya sea a pie, a caballo o en auto. Por ejemplo, la quebrada del río San Marcos es un camino serpenteante hasta el Diquecito, pasando por un surgente de agua mineral. Con playas, bosque natural y lugares para acampar.
Se puede ascender al Cerro de la Cruz, donde se llega a El Mirador, desde el que se tiene una visión panorámica del pueblo y del Valle de San Marcos.
Otra ascensión es al Cerro Alfa, especial para observar puestas de sol y cielos nocturnos. Centro energético y de meditación. Desde la cima se observa el zigzagueo del río Quilpo, los cerros Uritorco, El Pajarillo y Las Gemelas, el dique El Cajón y parte del Valle de Punilla.