Otro lugar destacado es el balneario municipal de La Paz, dispuesto en proximidades de El faro, a escasas cuadras del centro cívico, concentra la playa más antigua de la ciudad de La Paz: una franja dorada de arena, mojada por el río Paraná, que en época estival convoca a numerosos turistas. Un pintoresco quincho domina la escena del sector superior, funcionando como bar durante el día y convirtiéndose durante las noches en un pub desde el que la diversión la magia nocturna.
Dotada de un clima propicio para quienes prefieren el estilo de vida al aire libre, en un paisaje arbóreo, playas de limpios arenales, barrancas pronunciadas y una costanera con pasarelas y puentes, Santa Elena, espera por igual a visitante en busca de tranquilidad, como a turistas ávidos por desarrollar actividades en su ambiente.
Circuitos urbanos, vivencias al aire libre, playas, pesca, actividades deportivas y algunas sorpresas ofrece esta localidad del noroeste entrerriano. Los senderos de espesa naturaleza son una invitación a las caminatas y cabalgatas, trazando una opción más a incorporar a la propuesta santaelenense, dando impulso a las modalidades más atractivas de contacto con el paisaje agreste de los montes y las costas.
El circuito histórico es otro de los atractivos que presenta la localidad de Santa Elena, que se puede iniciar por el sector noroeste de la localidad que descubre el pasado portuario y el relato de la existencia de un importante frigorífico que viera crecer en torno a sí a la población.
Reliquias arquitectónicas, antiguos edificios públicos y comerciales y espacios naturales de relevancia histórica componen el trayecto que el visitante puede descubrir.