Las lluvias y las crecidas de los arroyos obligaron a cerrar puentes de la Ruta Nacional 12 y dejaron aisladas a tres localidades de Misiones.
Ante la interrupción del tránsito, la Policía provincial desplegó un operativo para orientar a los conductores y establecer recorridos alternativos. Quienes viajan hacia Eldorado deben desviarse por la Ruta Provincial 211 hasta Dos de Mayo, continuar por la Ruta Nacional 14 hasta San Pedro y seguir por las rutas provinciales 20 y 17 para retomar el trayecto hacia el norte misionero.
La crecida también afecta al Parque Nacional Iguazú, donde el caudal del río alcanzó los 15.700 metros cúbicos por segundo, unas diez veces por encima del promedio habitual registrado en la zona de los saltos.
Frente a este escenario, las autoridades dispusieron restricciones para los visitantes. Las pasarelas y los senderos turísticos permanecen cerrados, aunque se permite el ingreso al centro de interpretación y a los comercios, además de los paseos náuticos autorizados.
El Litoral, bajo la amenaza de nuevas lluvias
En Corrientes y Entre Ríos, los niveles de los ríos mantienen en alerta a las autoridades. Un informe actualizado del Instituto Nacional del Agua (INA) advierte sobre la posibilidad de nuevas precipitaciones durante los próximos siete días, principalmente en el noreste de la Cuenca del Plata.
En el río Uruguay, varios puntos del tramo medio superan los niveles de alerta, entre ellos Alvear, La Cruz, Yapeyú, Paso de los Libres y Bonpland. En el tramo inferior también se registran niveles de alerta en Concordia, Puerto Yeruá, Colón y Concepción del Uruguay.
A su vez, el río Iguazú presenta una crecida asociada a las abundantes lluvias de los últimos días. En Yacyretá, la afluencia de agua continúa en ascenso por la combinación de las crecidas del Iguazú y del Alto Paraná, además de las precipitaciones registradas en la cuenca propia.
El aumento de los caudales también repercute sobre el río Paraná, donde se observa una tendencia ascendente en el tramo comprendido entre Corrientes y La Paz.
Mendoza se prepara para un posible Súper Niño
Mientras el noreste argentino enfrenta inundaciones y crecidas, Mendoza atraviesa las consecuencias de las primeras lluvias en una provincia marcada por más de una década de sequía. Las precipitaciones recientes provocaron anegamientos en calles y viviendas, problemas en canales de riego, desbordes cloacales y evacuaciones.
Uno de los sectores afectados fue el Acceso Este, sobre la Ruta 7, a la altura de Maipú, donde las obras inconclusas y la falta de pavimentación de las colectoras complicaron la circulación. También se registraron inconvenientes por obstrucciones en canales y compuertas trabadas.
El ministro de Gobierno provincial, Natalio Mema, reconoció que parte de la infraestructura no está preparada para recibir grandes volúmenes de agua en períodos cortos y planteó la necesidad de declarar la emergencia climática durante 180 días para agilizar obras hidráulicas y contrataciones de urgencia.
Las proyecciones meteorológicas para la primavera y el verano de 2026-2027 contemplan la posibilidad de un episodio de El Niño fuerte, con una anomalía estimada de 1,8 °C por encima del promedio. Un escenario más intenso, denominado Súper Niño, proyecta un pico de 2,5 °C.
Los especialistas advierten que los mayores impactos podrían registrarse entre diciembre y enero, cuando las temperaturas más elevadas favorezcan tormentas intensas. Por eso, remarcan la importancia de reforzar las tareas preventivas y preparar la infraestructura para responder a posibles inundaciones y crecidas repentinas.